Recomiendan mayor atención a crisis prolongadas en normas Esfera revisadas

25 April 2017 | Sphere Project

"En un área susceptible a los desastres como Haití, la estrategia humanitaria ha de ir más allá de las normas mínimas para asegurar que las personas puedan resistir impactos adicionales en el futuro." Foto: Un alojamiento temporal en Pétionville después del terremoto de 2010. © ECHO/Susana Perez Diaz


Las crisis humanitarias son cada vez más largas y complejas. De cara a la revisión de su Manual, Esfera encargó a un equipo de investigación de la London School of Economic and Political Science (LSE) investigar cómo utilizan los profesionales humanitarios las normas Esfera en crisis prolongadas.

El equipo de investigación de la LSE analizó las contribuciones y limitaciones de las normas Esfera en crisis prolongadas, basándose dos casos prácticos -la República Democrática del Congo (RDC) y Haití- y en la literatura disponible. Sus recomendaciones influirán la revisión del Manual en vistas de la edición de 2018, para orientar mejor a profesionales humanitarios en tales situaciones.


Comprender las crisis prolongadas

Las crisis prolongadas son marcadamente diferentes de las agudas. En las crisis prolongadas "una parte importante de la población es extremadamente vulnerable a la muerte, a las enfermedades y a los trastornos de sus medios de subsistencia a lo largo del periodo prolongado," explica el estudio de la LSE. "Las crisis cortas y agudas son la excepción, no la regla", ya que ahora cada vez más crisis duran en torno a los 10, 20 o incluso 30 años.

Las crisis prolongadas conllevan recaídas recurrentes, estancamiento y un estado de emergencia constante. En lugar de resultar de un único impacto agudo, emergen de un estado de vulnerabilidad constante causado por una combinación de factores. Conllevan una combinación de desastres que van desde el conflicto armado y las olas de violencia, o las amenazas naturales como las sequías, terremotos e inundaciones, a las epidemias, con autoridades nacionales que a menudo no pueden gestionar la escala de estas crisis complejas, sostiene el informe.

Las crisis prolongadas suelen suponer "trastornos repetidos e incluso permanentes a los medios de subsistencia que tienen un impacto directo sobre la capacidad de resiliencia y los mecanismos de la población afectada para enfrentar las crisis". Además, las comunidades se vuelven más sensibles a impactos futuros, exponiéndose a un mayor deterioro de sus medios de subsistencia. "Lo que hace que las comunidades recaigan en una crisis, incluso después de haber recibido ayuda humanitaria, es la desatención de las vulnerabilidades subyacentes," afirma el informe.

El informe sugiere que las normas para la respuesta humanitaria han de reflejar las diferencias entre crisis prolongadas y crisis agudas. ¿Cómo pueden responder a esta necesidad las normas Esfera?

Para formular recomendaciones, el equipo de investigación de la LSE estudió cómo y por qué las normas Esfera se han utilizado en situaciones de crisis prolongadas. También investigaron las contribuciones y limitaciones de las normas a la hora de "asegurar la protección, la dignidad y la calidad de vida de las personas afectadas en situaciones de inseguridad y volatilidad prolongadas".


RDC: retos y oportunidades

La República Democrática del Congo sufre una crisis que dura más de 20 años. La pobreza subyacente hace que sea susceptible al conflicto y a las epidemias, y vulnerable a los desastres naturales, comenta el informe, mientras que su diversidad étnica y lingüística desencadena encuentros violentos y exacerba la dificultad de gobernar.

El estudio encontró que las normas Esfera se usan ampliamente en la RDC. Las normas funcionan como referencias que guían las actividades humanitarias esenciales y también se utilizan en el trabajo de desarrollo.

Sin embargo, los actores humanitarios en la RDC se enfrentan a varios retos en la consecución de las normas de Esfera, principalmente a causa de la falta de financiación. Las crisis aparentemente interminables tienden a causar la llamada "fatiga de los donantes".

Por otro lado, algunos profesionales humanitarios entrevistados también ven oportunidades en las crisis prolongadas. Los proyectos pueden ser más fáciles de planificar, implementar y evaluar cuando ya hay un sistema humanitario en funcionamiento. Y si faltan recursos, el fortalecimiento de la capacidad local como parte de la entrega de la ayuda es una alternativa potencial positiva.

Las entrevistas mostraron que la resiliencia es de vital importancia en las crisis prolongadas, y nuevas normas relacionadas con la resiliencia podrían ser tan importantes como aquellas de los capítulos técnicos de Esfera, orientadas a salvar vidas. Además, en lugar de incluirse bajo el capítulo sobre salud, la ayuda psicológica podría merecer una atención más visible.

Los entrevistados afirmaron que, a fin de tener un impacto significativo, las organizaciones deben hacer un gran esfuerzo para vincular las intervenciones humanitarias con las iniciativas de desarrollo, aunque también admitieron que puede ser difícil equilibrar la prioridad más urgente de salvar vidas y el desarrollo a largo plazo.

En todas las entrevistas se mencionó la protección como un reto principal en la RDC. Algunos de los temas abordados incluyen las dificultades en acceder a las poblaciones afectadas, los retrasos de implementación debidos a temas de seguridad y el reto de permanecer imparcial y neutral al negociar con poblaciones afectadas, funcionarios del gobierno o grupos armados.

El caso práctico de la RDC muestra que los actores humanitarios utilizan Esfera para justificar su trabajo no solamente en relación al gobierno, sino también frente a grupos armados y comunidades afectadas. Además la promoción de las normas Esfera con funcionarios de gobierno es importante para apoyar sus obligaciones en calidad de responsables primarios de la provisión de ayuda humanitaria. Al mismo tiempo, es necesario aumentar la concienciación del enfoque de Esfera -particularmente los Principios de protección- con los donantes.


Haití: vulnerabilidades subyacentes

Haití se ha enfrentado a crisis recurrentes desde la década de los 90. La inestabilidad gubernamental y los frecuentes desastres hidrometeorológicos son factores importantes y, a pesar del influjo de ONGs y ayuda proveniente de todo el mundo, hoy en día el país sigue siendo uno de los más pobres del hemisferio occidental.

La ausencia de un estado fuerte en conjunción con la inseguridad alimentaria y la malnutrición prolongadas, que son comunes a las crisis prolongadas en otras partes del mundo, se ven agravadas en Haití por una mayor exposición a los desastres naturales. Tasas altas de desempleo, falta de presencia mediática y un pobre acceso a Internet son vulnerabilidades subyacentes adicionales que obstaculizan el trabajo de ayuda y de desarrollo.

El estudio reveló que las normas Esfera se utilizan en Haití como valores de referencia, en lugar de como "mínimos", debido a las dificultades a la hora de alcanzar los indicadores a causa del decreciente interés de los donantes en las crisis prolongadas. Varios entrevistados informaron de la necesidad de elegir entre entregar ayuda plena a algunas personas o proporcionar un apoyo limitado a toda la población afectada.

Se requiere más atención a la reducción del riesgo de desastres y la resiliencia, particularmente en zonas susceptibles a los desastres como Haití. En estos casos, la estrategia humanitaria ha de ir más allá de las normas mínimas para asegurar que las personas puedan resistir impactos adicionales en el futuro.

La idea de una "transición" entre el trabajo de emergencia y el de desarrollo fue muy disputada por los profesionales humanitarios entrevistados en el estudio. Muchos apuntaron al concepto de "convergencia" de los esfuerzos humanitarios y de desarrollo en el contexto haitiano.

Además, el estudio señaló la necesidad de una orientación de protección más específica y adaptada, tal como la prevención de ataques sexuales en campamentos, un mayor énfasis en enfoques participativos con grupos vulnerables tales como las personas con discapacidades y una atención mejorada a la resiliencia en áreas urbanas.


Conclusiones y recomendaciones clave

Al preguntar cómo y por qué las normas Esfera se utilizan en crisis prolongadas, el estudio de la LSE confirmó que Esfera se usa ampliamente, por lo general goza de una imagen positiva y se considera una herramienta muy comprehensiva.

Sin embargo, el estudio también se pregunta si las normas mínimas son suficientes en el caso de los desplazamientos prolongados. Como apuntan las autoras, "las personas pueden tolerar ciertas condiciones durante varios meses, pero [si] han de vivir bajo esas condiciones durante muchos años... la complacencia [de los donantes] claramente puede impedir un desarrollo y una resiliencia mayores."

Al explorar la segunda pregunta de investigación acerca de las contribuciones y limitaciones de las normas Esfera en situaciones de inseguridad y volatilidad prolongadas, el estudio concluyó que "Esfera ha proporcionado una herramienta para que los profesionales humanitarios identifiquen las necesidades y planifiquen las intervenciones apropiadas, y... el marco de indicadores establecido permite una respuesta rápida durante crisis agudas y recaídas dentro de crisis prolongadas... Sin embargo, dada la duración de tales crisis, es de gran importancia que el enfoque se ponga sobre el fortalecimiento de la resiliencia."

El informe de la LSE hizo las siguientes recomendaciones para que Esfera tome en cuenta.

Fomentar la interacción entre actores humanitarios y de desarrollo. La línea entre trabajo de desarrollo y trabajo humanitario en una crisis prolongada es más bien borrosa. La colaboración entre organizaciones de desarrollo y humanitarias puede mejorar si los trabajadores de desarrollo, las autoridades locales/nacionales y la comunidad conocen mejor las normas Esfera.

Poner de relieve el fortalecimiento de la resiliencia. El enfoque humanitario en una crisis prolongada no debe ser simplemente "recuperarse", sino "recuperarse y mejorar". Para hacer esto, las normas Esfera deben considerar el fortalecimiento de la resiliencia, poniendo especial énfasis en el fortalecimiento de las capacidades a nivel local.

Expandir y/o adaptar las normas e indicadores para reflejar el carácter diferenciado de las crisis prolongadas. Los autores señalan áreas específicas tales como la resiliencia, el bienestar psicológico y, especialmente, la protección. Recomiendan un marco para traducir en acción las funciones de prevención, respuesta y reparación de los Principios de protección.

Utilizar Esfera como una herramienta de incidencia pública en crisis prolongadas. Las normas Esfera pueden usarse como herramienta de incidencia pública con donantes y gobiernos, dado que éstos son los principales responsables de la respuesta humanitaria y de la mejora de los pobres niveles de vida en las crisis prolongadas.

Comentando el informe de la LSE, la Directora Ejecutiva de Esfera, Christine Knudsen, dijo, "estamos agradecidos al equipo de investigación por este estudio en profundidad acerca de cómo se usan las normas Esfera y cómo pueden usarse mejor en crisis prolongadas a fin de orientar la respuesta humanitaria. A medida que las crisis prolongadas se vuelven habituales a nivel global, es importante reflexionar sobre las implicaciones de este estudio y cómo incorporar las conclusiones en el proceso de revisión del Manual Esfera, las herramientas de incidencia pública y una colaboración mejorada entre organizaciones humanitarias y de desarrollo".

Éste es el segundo proyecto de investigación realizado por estudiantes de posgrado de la LSE con apoyo de Esfera. El primero estudió la contextualización de las normas Esfera en situaciones locales.


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