¿Cómo pueden alinearse las normas humanitarias y el uso de transferencias de efectivo?

08 July 2016 | Sphere Project

CaLP

Por Vincent Trousseau (*)

La respuesta humanitaria está atravesando un replanteamiento profundo a medida que aumentan los programas basados en el uso de dinero en efectivo. ¿Cuáles son las implicaciones para un enfoque basado en derechos, la provisión de servicios y la ayuda en especie? ¿Cómo encontrar el equilibrio adecuado para rendir cuentas a las poblaciones y cumplir con el imperativo humanitario?

La próxima revisión del Manual Esfera ofrece una oportunidad única para replantear modalidades de asistencia, incorporar orientación en materia de programas basados en transferencia de efectivo, así como encuadrar problemas ligados a la calidad de la ayuda, al tiempo que se empodera a las comunidades para que sean los agentes principales de su propia recuperación.

En vista de la creciente penetración de programas de transferencia de efectivo en todos los sectores, y teniendo en cuenta las necesidades a las que se enfrentará la comunidad humanitaria en los próximos años, el Proyecto Esfera y el Cash Learning Partnership (CaLP: Asociación para el Aprendizaje relacionado con el Uso de Efectivo) establecieron recientemente una asociación estratégica.

Trabajando juntos en el marco de la emergente Asociación Global de Normas Humanitarias, Esfera y CaLP complementarán las normas actuales desarrollando normas técnicas sobre programas multisectoriales de transferencia de efectivo.

El auge de la transferencia de efectivo

El 26 de abril de 2016, una gama diversa de especialistas participaron en Londres de un taller acerca del papel que desempeñan los programas de transferencia de efectivo y las normas técnicas en materia de refugio y de agua, saneamiento e higiene (WASH). El taller también examinó los vínculos entre transferencia de efectivo y conceptos fundamentales como la calidad, la protección, la rendición de cuentas y la realización de derechos.

Un número creciente de actores está invirtiendo en el fortalecimiento de la capacidad y la preparación para incrementar el uso de transferencia de efectivo en la respuesta humanitaria, sacudiendo así los cimientos del enfoque tradicional centrado en la entrega de ayuda.

En consecuencia, la asistencia en efectivo a gran escala requiere de normas tan robustas como las normas técnicas para la ayuda en especie, desarrollada y refinada a lo largo de los últimos años por el Proyecto Esfera y sus normas complementarias.

"Aunque la ayuda en especie seguirá siendo una modalidad importante, las respuestas basadas en el mercado se perfilan cada vez más como modalidades que favorecen que las personas puedan tomar sus propias decisiones", afirmó la Directora de Proyecto de Esfera Christine Knudsen, sentando las bases para los debates del taller en Londres.

"Los programas de transferencia de efectivo tiene el potencial de transformar la ayuda humanitaria", señaló Simon Eccleshall, Jefe de Gestión de Desastres y Crisis de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

"Existe evidencia de que estamos alcanzando un punto de inflexión", agregó Eccleshall. "Actualmente alrededor del 6% de la ayuda humanitaria se entrega como transferencia de efectivo, pero hay quien habla de alcanzar el 60% en un futuro cercano."

El auge del empleo de transferencia de efectivo requiere un nuevo enfoque, transcendiendo el enfoque tradicional por sectores. "Nuestra tarea consiste ahora en encontrar nuevas formas de abordar viejos problemas en materia de calidad y rendición de cuentas", dijo la Coordinadora de Incidencia de CaLP, Paula Gil Baizan.

Foco sobre la calidad

Empoderar a personas vulnerables para que satisfagan sus propias necesidades mediante la provisión de efectivo significa perder el "control" sobre el uso de la ayuda humanitaria. En tal situación, ¿cómo podemos asegurar que en última instancia la ayuda en efectivo alcanzará o excederá la calidad de la ayuda en especie proporcionada en la actualidad?

Este problema crucial ha llevado a algunos donantes a implementar requisitos más estrictos para los mecanismos de rendición de cuentas y seguimiento posteriores a la distribución de efectivo. Aunque suponen un reto, estos requisitos están llevando a una mejor programación y mejores prácticas de seguimiento y evaluación.

La ayuda en materia de refugio es un buen ejemplo en cuanto a la importancia de la calidad y el enfoque cambiante sobre la rendición de cuentas cuando se trabaja con programas de transferencia de efectivo.

"Los actores humanitarios tienen la responsabilidad de asegurar que las personas que utilizan efectivo para obtener refugio reciban refugios que respeten las normas mínimas de calidad", dijo Davide Nicolini, Punto Focal Global de Coordinación del Cluster de Refugio en la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

Esto significa que la industria de la construcción, las normativas de propiedad o los gobiernos y arquitectos con injerencia en la comunidad deberán adherir a estándares tales como las normas de refugio de Esfera.

Una particularidad de los programas basados en la transferencia de efectivo es el papel de los actores del sector privado, incluidos los bancos. La comunidad humanitaria dependerá cada vez más de actores locales para la provisión de bienes y servicios, y para cumplir con las necesidades de las poblaciones afectadas por crisis y desastres. Será necesario desarrollar las normas necesarias a esas interacciones.

Necesidad de equilibrio

En la arquitectura humanitaria actual basada en sectores, ¿dónde deberían encajar las normas para los programas basados en la transferencia de efectivo?

Jenny Lamb, Consultora de Agua, Saneamiento e Higiene para Oxfam, enfatizó que el efectivo no debe verse como una modalidad de respuesta independiente. "Debemos pensar cómo la transferencia de efectivo se integra dentro de un paquete de ayuda más amplio. El efectivo debe integrarse en una amplia gama de normas", argumentó Lamb, poniendo énfasis sobre el equilibrio entre la normalización y la flexibilidad.

El potencial que la transferencia de efectivo tiene de transformar el sector humanitario fue una constante en los debates del taller, que abarcaron desde la influencia del efectivo sobre los enfoques actuales hasta un replanteamiento radical del papel de los actores humanitarios en la entrega de ayuda.

Wendy Fenton, Coordinadora de la Red de Prácticas Humanitarias, desafió al grupo: "No debemos hacer lo mismo [que hacemos actualmente] con algo más de efectivo; más bien debemos salir de nuestra zona de confort y replantearnos cómo debe estructurarse la ayuda y cuál debe ser el papel adecuado para los actores humanitarios."

Los principales retos

En la búsqueda del equilibrio adecuado entre las respuestas basadas en efectivo y las respuestas basadas en normas sectoriales, deben considerarse algunos aspectos críticos:

Necesidades colectivas vs. necesidades individuales: La propia naturaleza de la transferencia de efectivo, que proporciona opciones y permite a los beneficiarios priorizar sus necesidades, crea una tensión entre el conocimiento que los agentes humanitarios tienen de las implicaciones sanitarias a nivel más amplio y aquellas necesidades que las personas consideran prioritarias.

Las normas deben entonces reconocer la tensión que existe entre la libertad de elección y, por ejemplo, los imperativos de salud pública. Se propusieron normas mínimas técnicas no negociables como fórmula para obtener el equilibrio necesario entre las necesidades colectivas e individuales.

Contextualización y flexibilidad: En la misma línea, las normas han de ser altamente flexibles mediante la contextualización de sus indicadores. Para ello, antes de diseñar cualquier tipo de respuesta, debe ponerse mayor énfasis en el contexto, las necesidades de protección y el análisis de mercado.

Seguimiento y evaluación: Se requieren metodologías específicas para los programas basados en transferencia de efectivo. Éstas pueden apoyarse en herramientas digitales, si fuera oportuno, tales como transferencias electrónicas. Sin embargo, hace falta una capacidad de análisis de datos más fuerte y es posible que se necesite involucrar a agentes fuera de la esfera humanitaria.

¿Cuál es el siguiente paso?

A medida que confiere mayor poder a nivel de la comunidad o el individuo, la transferencia de efectivo cambiará las reglas de juego actuales y afectará necesariamente a la evolución de las normas en la ayuda humanitaria.

La próxima revisión del Manual Esfera, que se lanzará en el segundo semestre de 2016 y se llevará a cabo durante 2017, proporcionará la plataforma para el debate crucial acerca de la combinación de normas técnicas y enfoques basados en efectivo.

Las normas sectoriales revisadas de Esfera deberán dar cuenta de la creciente tendencia a emplear programas de transferencia de efectivo y asegurar que éstos mantengan un vínculo sólido con la ayuda de calidad, por la cual la comunidad humanitaria siempre ha de rendir cuentas.

(*) Vincent Trousseau es Oficial de Gestión de Comunicación e Información de CaLP. Una versión un poco más larga de este artículo se ha publicado aquí.

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