“No cabe duda de que Esfera ha avanzado mucho” — Entrevista a John Damerell

25 February 2014 | Sphere Project

John Damerell"Creo que las personas se identifican cada vez más con los principios Esfera, ya que otorgan a las comunidades afectadas por desastres o conflictos un lugar preponderante en la respuesta humanitaria", dice el Director saliente del Proyecto Esfera, John Damerell.

John Damerell, Director del Proyecto Esfera desde 2009, deja su cargo a finales del mes próximo. En esta entrevista pasa revista a la evolución del Proyecto en los últimos cinco años y reflexiona acerca de los desafíos con los que actualmente se enfrenta el sector humanitario para mejorar la calidad y la rendición de cuentas.

Damerell asumió el cargo de Director del Proyecto Esfera en febrero de 2009 y trajo consigo una dilatada experiencia de socorro y desarrollo adquirida trabajando en África, Asia, los Balcanes y Oriente Medio. Había participado en la elaboración de las primeras normas Esfera en 1997, y entre 2002 y 2005 fue miembro del Comité de Administración del Proyecto Esfera, predecesor de la Mesa Directiva actual.

"Llegué a Esfera con mi experiencia operacional y al principio echaba de menos poder trabajar sobre el terreno durante las emergencias", recuerda Damerell. "Sin embargo, pronto me di cuenta de que mi experiencia me ayudaba a entender mejor algunos de los problemas relacionados con la aplicación de Esfera sobre el terreno. Comprendía lo que sentían las personas de sectores como el de agua, saneamiento e higiene o el de vivienda cuando se referían a normas e indicadores adecuados."


¿Cómo valora la evolución del Proyecto Esfera a lo largo de los últimos cinco años?

Ha sido un período gratificante, ¡pese a las dificultades! Nos centramos en garantizar que el Manual Esfera y el material asociado siguieran siendo pertinentes y se mantuvieran accesibles para los trabajadores humanitarios sobre el terreno en todos los lugares.

Cuando asumí el cargo, la prioridad era revisar la edición de 2004 del Manual - "el [de cubierta] naranja". Pero nada más iniciar el proceso de revisión quedó claro que, al contrario de lo previsto, la revisión no iba a ser para nada "liviana". Se necesitaban mejoras significativas, tales como adaptar la Carta Humanitaria al siglo XXI, añadir los principios de protección y una mirada nueva sobre las normas comunes -que se convirtieron en las normas esenciales actuales- y todos los capítulos técnicos.

Recuerdo que precisamente cuando estábamos listos para revisar el borrador, se produjo el terremoto en Haití y la mayoría de nuestros revisores fueron enviados al terreno. Evidentemente, se dio prioridad a la respuesta humanitaria, y eso puede que haya sido beneficioso para la revisión a largo plazo, pero nos obligó a demorarla más. El nuevo Manual fue lanzado en abril de 2011 en numerosos países a la vez, lo que generó un interés considerable en el sector humanitario.

A partir del nuevo Manual, el personal de la oficina de Esfera, con el apoyo de muchos de los comprometidos defensores de Esfera en todo el mundo, desarrolló un curso de aprendizaje virtual a modo de introducción sobre la filosofía de Esfera, sus principios y sus normas esenciales. Fue un gran proyecto y creo que el producto final habla por sí mismo. ¡Todo aquel que trabaje en el sector debería echarle un vistazo!

El número de normas complementarias de Esfera ha ido creciendo en los últimos años. Actualmente existen cuatro, que abarcan la educación, la protección de la infancia, la gestión del ganado y la recuperación económica temprana. Estas normas usan el mismo lenguaje que Esfera y reflejan el mismo enfoque basado en los derechos. El hecho de ampliar eficazmente el conjunto de normas asociadas a Esfera, incluyendo esos sectores tan cruciales, contribuye sin duda a mejorar la ayuda prestada por el personal del terreno a las personas afectadas por conflictos o desastres. Creo que el Proyecto Esfera debería seguir comprometido con este enfoque en el futuro.

También dimos pasos a fin de reforzar nuestro trabajo de promoción y comunicación para velar por llegar a las personas adecuadas. Últimamente, probablemente en respuesta a los cambios que surgieron en la región, nos hemos centrado más en el mundo de lengua árabe.

En 2013, la oficina del Proyecto Esfera se mudó. Nos trasladamos de la sede de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), que había sido nuestra anfitriona desde el nacimiento del Proyecto, a las oficinas del Consejo Internacional de Organizaciones Voluntarias (ICVA, por su sigla en inglés). ICVA y su red de ONG nacionales e internacionales ofrecen oportunidades considerables con miras a lograr una mayor difusión de Esfera.

En general, me he sentido privilegiado por trabajar con un equipo relativamente pequeño pero maravilloso, compuesto por sólo cinco personas, tres de ellas empleadas a tiempo parcial. Su nivel de compromiso y productividad siempre me ha impresionado.

Pero no debemos olvidar que el Proyecto Esfera es mucho más que la oficina Esfera. Supongo que en la oficina somos los "guardianes", pero los verdaderos "dueños" son las comunidades de promotores de Esfera y los trabajadores en el terreno.


¿Cómo ve la posición del Proyecto Esfera dentro del sector humanitario?

Cuando se lanzó la edición de 2011 del Manual, Valerie Amos, la jefa del servicio humanitario de la ONU, lo describió como "la referencia en materia de ayuda humanitaria". Creo que eso indica lo mucho que ha evolucionado Esfera, hasta ser aceptado y utilizado a escala mundial.

Las ONG nacionales e internacionales utilizan las normas Esfera. Los gobiernos afectados por desastres las incluyen en sus políticas de gestión de los mismos. Los gobiernos donantes exigen que se incluya Esfera en los procesos de solicitud de fondos, y no sólo como mera formalidad. Y Esfera desempeña un papel cada vez mayor en el sistema de Naciones Unidas, tanto en lo que a operaciones como a coordinación se refiere.

No cabe duda de que Esfera ha avanzado mucho. ¿Por qué? Yo creo que las personas se identifican cada vez más con principios de Esfera tales como el derecho a una vida digna, el derecho a recibir asistencia humanitaria o el derecho a la protección y a la seguridad, ya que otorgan a las comunidades afectadas por desastres o conflictos un lugar preponderante en la respuesta humanitaria.

Sin embargo, todavía queda trabajo. Los usuarios de Esfera siempre se enfrentan con el reto de tener en cuenta el contexto en el que están trabajando. El Manual Esfera no es un libro de recetas ni en sus páginas se encuentran todas las respuestas. Es importante entender que no hay dos respuestas humanitarias idénticas: es preciso considerar el contexto para evitar que el personal humanitario alce los brazos con frustración y diga "Esfera no funciona aquí".


El Proyecto Esfera forma parte de un movimiento más amplio sobre calidad y rendición de cuentas en el sector humanitario. ¿Qué papel desempeña Esfera en ese contexto?

El hecho de que haya varias iniciativas normativas en el sector hoy en día, más allá de las cuatro normas complementarias de Esfera anteriormente señaladas, indica que trabajar con normas resulta conveniente para los trabajadores humanitarios, que lo ven como algo beneficioso. Creo que el uso de normas e indicadores permite a quienes trabajan sobre el terreno orientar sus esfuerzos basándose en algo susceptible de ser logrado y comprobado.

El subsector de la calidad y la rendición de cuentas, que no sólo abarca iniciativas de creación de normas, también ha crecido con los años. Mientras que hace unos pocos años no éramos más que cinco o seis personas quienes participábamos en las reuniones del "grupo sobre calidad y rendición de cuentas", ahora necesitamos una mesa mucho más grande. En este panorama cambiante, Esfera ha aportado y sigue aportando una contribución significativa al participar activamente en el diálogo con los demás.

En muchos sentidos, esto es una señal de la profesionalización creciente del sector. Cuando yo empecé no existía ningún título universitario en asuntos humanitarios, pero hoy en día hay una explosión de universidades e instituciones que ofrecen cursos y formaciones en este campo. Para Esfera, esto implica la necesidad de relacionarnos con esos centros académicos y de capacitación a fin de garantizar que se incluyan las normas humanitarias en sus programas.

Una consecuencia de la profesionalización del sector es que se presta cada vez mayor atención al papel y a la necesidad de la certificación. Esfera ha adoptado un enfoque voluntario respecto de esta cuestión. Reconocemos que se pueden usar las normas de Esfera en los procesos de certificación, pero el acceso a ellas no puede estar condicionado por la adherencia a un esquema de certificación. El usuario debe seguir siendo quién decide.


Recientemente, el Proyecto Esfera participó en lo que se presentó como un esfuerzo por lograr una mayor coherencia entre las normas humanitarias...

En el último par de años, el Proyecto Esfera ha trabajado con dos iniciativas de creación de normas [HAP Internacional y People In Aid] a fin de lograr una mayor coherencia entre normas humanitarias. Ese proyecto, desplegado en paralelo al proceso de normas complementarias que he mencionado anteriormente y que es otra expresión más del mismo afán, se denominó "Iniciativa sobre normas conjuntas" (JSI, por su sigla en inglés).

El objetivo de la JSI era en primer lugar entender la situación con la que se enfrentan los trabajadores humanitarios a la hora de aumentar la calidad y la rendición de cuentas en su trabajo, y, en segundo lugar, buscar maneras de mejorarlas.

Uno de sus mayores logros fue la consulta con partes interesadas organizada por la JSI. El informe sobre la consulta echa por tierra la idea de que el principal problema de las normas humanitarias es su "proliferación". Lo que se concluye, más bien, es que los mayores obstáculos a su aplicación son la falta de conocimiento y la capacitación inadecuada.

A mí eso me abrió mucho los ojos. Aunque la consulta confirmó que las normas de Esfera no sólo son las que se utilizan con más frecuencia sino también las más útiles, me di cuenta de que quizá sea necesario mejorar los resultados en ese frente, prestar mayor atención a la capacitación y la sensibilización en el futuro.

Tras el proceso de la JSI, las tres iniciativas que participaron en él intentaron desarrollar una Norma Humanitaria Esencial (CHS, por su sigla en inglés) en 2013, inspirándose en la Norma de HAP, el Código de Buenas Prácticas de People In Aid y las Normas Esenciales de Esfera. En la reunión de noviembre pasado, la Mesa Directiva decidió que el Proyecto Esfera dejaría de participar en la elaboración de la CHS y en todas las actividades conexas.

No deseo explayarme sobre la decisión tomada por la Mesa Directiva, pero sí quisiera decir que durante el proceso relativo a la CHS quedaron patentes algunas divergencias fundamentales en cuanto al enfoque. Nos pareció mejor que HAP y People In Aid siguieran adelante para no tener la sensación de que Esfera estaba "frenando" las cosas precisamente a causa de esas diferencias.


¿Cómo ve el futuro del Proyecto Esfera?

¡El Proyecto Esfera está vivito y coleando! Hay tantas cosas que requieren que siga adelante con su trabajo. Por otra parte, es preciso tener en cuenta los cambios en el panorama humanitario.

Hemos visto cómo el Comité Permanente entre Organismos (IASC, por su sigla en inglés) pasó de la reforma humanitaria a adoptar un programa transformador. Asimismo, este año Esfera revisará y desarrollará una nueva estrategia para que el Proyecto siga avanzando de cara al futuro.

El Proyecto Esfera está trabajando sobre el tema de la eficacia humanitaria, con cara a la Cumbre Humanitaria Mundial convocada por el Secretario General de las Naciones Unidas para 2016. El proceso preparatorio de la Cumbre servirá sin duda de orientación para el sector, y también será importante para la nueva estrategia de Esfera.

Y, por supuesto, pronto un nuevo Director o Directora aportará nuevas ideas y energías renovadas al Proyecto.

Los desafíos siguen siendo los mismos que siempre, a saber, la necesidad de que el Proyecto Esfera no sea considerado como una iniciativa eurocéntrica dominada por el Norte, la consolidación de su papel como "lingua franca" del sector humanitario y el mantenimiento de su pertinencia.

Pero confío en que el nuevo Director o Directora, junto con el personal de la oficina de Esfera, estarán a la altura de esos retos. Al fin y al cabo, pueden contar con el sostén de la amplia comunidad a la cual Esfera realmente pertenece.


¿A qué piensa dedicarse ahora?

Ahora me voy a despedir. Creo que ha llegado el momento de hacerlo, tras estos cinco años, y se necesita sangre nueva en el puesto. Ahora que ha finalizado la transición del Proyecto de la FICR a ICVA, siento que puedo empezar a plantearme qué me gustaría hacer en el futuro.

A pesar de haber decidido dejar Esfera en este momento, confío en mantener el contacto con el Proyecto y el sector.

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