Lo más importante no es lo que se da, sino cómo se da

22 July 2011 | Sphere Project

Entrevista con Ton van Zutphen, ex presidente de la Junta Directiva del Proyecto Esfera


Ton van Zutphen se desempeñó como presidente de la Junta Directiva del Proyecto Esfera durante los últimos tres años. En la entrevista a continuación, comparte con nosotros parte de su experiencia en dicha función, así como su pasión por la labor humanitaria. "Considero gratificante que en esta esfera de actividad se pueda contribuir a forjar un mundo mejor"

¿Hace cuánto tiempo participa en el Proyecto Esfera?

Soy miembro de la Junta Directiva desde hace siete años, de los cuales los últimos tres en calidad de presidente. Pero he colaborado con el Proyecto Esfera desde el inicio. En 1997, junto con la organización para la que trabajaba en aquella época, en Bangladesh, examiné las propuestas preliminares del proyecto. Posteriormente, formé parte del grupo de organismos que asumieron la ejecución de Esfera en una fase piloto inicial, a finales de los años noventa y a principios de este milenio.

En su opinión, ¿cuál es la principal contribución del Proyecto Esfera para mejorar la intervención humanitaria?

Yo diría que el enfoque basado en los derechos; es decir, el concepto de que las personas tienen derecho a recibir asistencia, y que esa asistencia se debe brindar respetando la dignidad de las personas afectadas por los desastres. El derecho a vivir con dignidad es, en mi opinión, un principio fundamental, mientras que la necesidad de brindar asistencia de una manera eficaz y responsable es una consecuencia derivada de ese principio.

Es lamentable que, a veces, el segundo elemento, es decir, el modo de proceder, las normas mínimas, tengan precedencia sobre el principio fundamental. Quienes empleamos el Manual de Esfera deberíamos considerar de manera prioritaria el derecho a recibir asistencia, la dignidad de las personas a quienes se brinda asistencia y los principios de protección (incluidos en la edición de 2011 del Manual).

La defensa del derecho a la asistencia y a la protección, así como de la dignidad de las personas afectadas por desastres, es el leitmotiv del Proyecto Esfera.

¿Cuál es la principal diferencia que se puede lograr en la vida de las personas afectadas por desastres o conflictos armados mediante el uso de las normas del Proyecto Esfera?

También en este caso se trata del principio de dignidad. Ha quedado demostrado en diversos estudios que lo que marca la diferencia no es lo que se da, sino cómo se da. Así, el entorno en que trabajan juntos quienes brindan asistencia y quienes la reciben, y la forma en que lo hacen, es fundamental. Si logramos entender bien ese elemento esencial del enfoque de Esfera, pienso que tendrá un efecto evidente en la relación entre las personas afectadas y las personas que prestan asistencia o que de otro modo intervienen en casos de desastre.

Luego, por supuesto, existen obviamente ciertas garantías -que están relacionadas con las normas mínimas descritas en el Manual de Esfera- en el sentido de que cuando se trabaja con organizaciones que promueven los principios del Proyecto Esfera, cabe asumir que los servicios prestados, en materia de alojamiento, de abastecimiento de agua o de saneamiento, serán de cierta calidad.

Así, las actividades que se ejecutan de manera profesional deberían lograr resultados de mejor calidad. Sin embargo, se ha realizado muy pocos estudios de evaluación de las repercusiones del Proyecto Esfera y convendrá analizar más ese aspecto en los años venideros.

¿Recuerda alguna situación que le haya dejado una impresión especial durante los años que trabajó en el Proyecto Esfera?

Recuerdo en especial una sesión de difusión sobre las normas de Esfera organizada en Mumbai para los círculos académicos y funcionarios públicos, hace unos cinco años. Hubo un debate tenaz, pero muy constructivo sobre la función de las organizaciones no gubernamentales, los organismos estatales y la comunidad académica. Ver que en un país como la India se toma tan en serio las normas mínimas para la intervención humanitaria fue para mí una revelación. Esto, por supuesto, no sucedió por casualidad. Durante el lanzamiento de la edición de 2011 del Manual, el Proyecto Esfera India, que es miembro de la Junta Directiva del Proyecto Esfera, volvió a demostrar recientemente su grado de interés y sentido de compromiso con el proyecto.

Otro hecho conmovedor ocurrió en Haití después del terremoto de 2010. Estaba participando en una reunión, en un campamento bastante grande, cuando de pronto una joven socorrista que tenía en mano la versión en francés del Manual de Esfera se levantó y dijo: "Miren, hay directrices para guiarnos. Existen ya y muchas organizaciones deberían utilizarlas para que podamos hacer mejor nuestro trabajo aquí. Esto se aplica" agregó, "a la situación de alojamiento provisional aquí, al abastecimiento de agua, al saneamiento y a la promoción de la higiene...". Aquel vehemente pregón en favor del uso del Manual de Esfera justamente donde más se necesitaba fue emocionante.

¿Cuál es su visión del futuro del Proyecto Esfera dentro de cinco o diez años?

Pienso que el Proyecto y el Manual de Esfera tienen buenas perspectivas para el futuro. No obstante, en cuanto a las normas humanitarias, espero que sigamos trabajando durante los próximos cinco a diez años para lograr algo que englobe todos los aspectos. Tal vez sería conveniente optar por un manual sobre la calidad y la rendición de cuentas, que incluya todas o la mayoría de las normas aplicables a la intervención humanitaria. Esto es, las normas de Esfera y también otras derivadas de iniciativas como la Asociación Internacional de Responsabilidad Humanitaria, People in Aid y otras. Así, se podría motivar a las organizaciones que se ocupan de cuestiones relacionadas con la calidad y la rendición de cuentas a que trabajen juntas. El cambio llevará tiempo, sin duda, pero ocurrirá con certeza, en mi opinión, en unos tres a siete años.

¿Le parece posible la convergencia entre las iniciativas actuales para mejorar la calidad y la rendición de cuentas?

Creo que hay mucho margen para una mayor colaboración entre las iniciativas interesadas en mejorar la calidad y la rendición de cuentas en las operaciones sobre el terreno, durante las situaciones de emergencia. Además, conviene examinar de qué manera se pueden conciliar los diferentes planteamientos de esas iniciativas y determinar qué elementos de las respectivas estrategias no son negociables.

Por ultimo, habrá que abordar las cuestiones relacionadas con la estructura y el buen gobierno. Esta sería, a mi entender, la fase final de un movimiento tendente a la armonización y la convergencia -un movimiento encaminado a fortalecer las iniciativas relativas a la calidad y la rendición de cuentas en el sector humanitario de manera que se expresen con firmeza y al unísono-.

¿De dónde nace su vocación humanitaria?

En los años setenta, cuando era un joven estudiante de geografía y economía, recorrí la India y vi la extraordinaria pobreza que reinaba. Cuando volví a mi rico país de origen [Países Bajos], pensé: eso es lo que quiero hacer. Quiero tratar de ayudar a las personas que tienen menos medios y que, a menudo, están marginadas y completamente desamparadas.

Comencé a trabajar en actividades de desarrollo, y más tarde me dediqué a la preparación en caso de emergencia y la intervención humanitaria. Es reconfortante poder aportar una verdadera contribución, aunque debo decir que, al cabo de 35 años, hubiese esperado ver más cambios estructurales en el mundo. No obstante, creo que lo importante es trabajar con entusiasmo y abnegación para que el mundo sea un lugar mejor.

Esa es mi constante fuente de motivación. Ya sea que, como hoy, trabaje para World Vision International o, antes, como miembro de la Junta Directiva del Proyecto Esfera, espero contribuir a que el mundo se un lugar mejor y más seguro para todos nosotros.

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