Protección de la infancia en situaciones de emergencia: la importancia de permitir que los niños sean niños

26 March 2014 | Sphere Project

Niños refugiados en Siria

Niños en el campo de refugiados de Atma, al norte de Siria, que se ha convertido en hogar transitorio para miles de personas que han huido de la violencia mientras la guerra continúa devastando el país. Foto © Jodi Hilton/IRIN

Cuanto más vulnerable es una persona, más probable es que sufra si su mundo está convulsionado. Los niños y niñas en zonas afectadas por conflictos o desastres tienen experiencia de ello. Es evidente que necesitan medidas de protección especiales. Pero ¿sirve de algo intentar protegerlos mediante normas mínimas?

Publicadas en octubre de 2012, las Normas mínimas sobre la protección de la infancia en la acción humanitaria son el miembro más joven de la familia de normas complementarias del Manual Esfera -es decir, del grupo de normas humanitarias elaboradas con un enfoque y procedimiento análogos a las normas mínimas Esfera y que se complementan con éstas.

Minja Peuschel es copresidenta del Grupo de tareas sobre las normas mínimas de protección de la infancia dentro del Grupo de trabajo interinstitucional para la protección de la infancia (CPWG, por su sigla en inglés). El CPWG es la plataforma de encuentro de organismos de todo el mundo que promueven la protección de la infancia, una de las "áreas de responsabilidad" del Global Protection Cluster (Grupo temático mundial sobre la protección)

Al mismo tiempo, Peuschel trabaja a tiempo parcial como asesora superior en materia de protección de la infancia en la organización Save the Children en Estocolmo. Anteriormente, trabajó para distintas organizaciones en temas relacionados con la protección de la infancia y la violencia de género en Kosovo, Liberia, Costa de Marfil y Sudán.

Si bien asegura que no se puede definir en dos palabras lo que es la protección de la infancia en situaciones de emergencia, Peuschel explica este concepto en lenguaje sencillo.

"La protección de la infancia intenta asegurar que los niños y niñas afectados por un desastre o un conflicto no sufran, adicionalmente, actos o amenazas de violencia" -dice. Y agrega: "Proteger a los niños en situaciones de emergencia consiste sobre todo en impedir que sean separados de sus familias, reclutados por fuerzas armadas o grupos rebeldes, que sean objeto de abusos sexuales o sufran daños físicos. También significa procurar el bienestar psicosocial de los niños y fortalecerlos en su propia resiliencia para que puedan resistir el estrés."

"En buena medida, en el trabajo de protección de la infancia en situaciones de emergencia se trata de que a los niños y a las niñas no les sucedan ciertas cosas -me refiero a cosas atroces- y, si no ha sido posible evitar que sucedan, mitigar sus efectos. La protección de la infancia consiste en crear condiciones que permitan a los niños ser niños."


[El Proyecto Esfera] ¿Cómo surgieron las normas mínimas para la protección de la infancia?

[Minja Peuschel] Si bien las organizaciones humanitarias vienen haciendo esfuerzos por proteger a los niños desde hace alrededor de cien años, la definición común del sector de la "protección de la infancia" es bastante reciente. De hecho, hubo que esperar a 2010 para que las organizaciones acordaran una definición de la protección de la infancia en situaciones de emergencia.

El proceso alcanzó su madurez durante el trabajo de revisión del Manual Esfera que culminó en la edición de 2011. En ese proceso se consideró la posibilidad de incluir cabalmente la protección de la infancia en la versión revisada del Manual Esfera, pero finalmente se decidió que sería mejor establecer un conjunto independiente de normas de protección de la infancia.

Fue una buena decisión, porque el tener un "manual específico" nos permitió entender mejor los diferentes aspectos que abarca la protección de la infancia. Además, nos ayudó a definir el sector y a explicarlo con más claridad a otros. Por último, esperamos que contribuya a dar mayor visibilidad a la protección de la infancia, que es es uno de los sectores de acción humanitaria a los que tradicionalmente se asignan menos recursos.

La protección de la infancia también incluye normas dirigidas a integrar la protección de la infancia en los otros sectores. Pensamos que la protección de la infancia debe ser un tema en todos ámbitos de la acción humanitaria. Es preciso que en cualquier situación de emergencia todo el personal de la organización tenga conciencia de la necesidad de proteger a los niños y niñas y sepa cómo hacerlo.


¿Por qué se optó por un conjunto de estándares o normas mínimas?

Anteriormente hemos tenido directrices para aspectos concretos de la labor de protección de la infancia, algunas de ellas elaboradas colectivamente por diversos organismos. Se percibía una clara necesidad de establecer un conjunto de normas que cubrieran todos los aspectos y brindaran un marco de referencia para todo el sector.

Por otro lado, las directrices tienden, en cierto modo, a tener carácter de recomendación, mientras que las normas nos permiten trasponer las directrices a un nivel de rendición de cuentas más estricto. La protección de la infancia es un área vital, que impacta la supervivencia, y requiere, por tanto, normas apropiadas.

También queríamos mejorar nuestros medios para medir los resultados de nuestra labor. Esta es una preocupación que comparten, entre otros, gobiernos y donantes, que desean entender mejor lo que implica la protección de la infancia e imponer una mayor rendición de cuentas en este ámbito. Es por ello que es útil tener indicadores, aunque definir esos indicadores no es nada fácil. En consultas con el Proyecto Esfera también revisamos el formato de los indicadores.

Desde luego, esta tarea es más difícil cuando se trata de definir normas para cosas que uno no quiere que ocurran -por ejemplo, el reclutamiento de niños por parte de grupos armados. Esto es, precisamente, lo que suele suceder en todos los sectores de la protección de la infancia. Nuestro objetivo final son niños y niñas felices, no reclutados, no abusados, no estresados, que puedan florecer en un ambiente familiar positivo. ¿Cómo se puede expresar esto?


¿Tuvo buenos resultados?

Sí, pienso que sí. A pesar de que, como dije antes, la protección de la infancia plantea algunos desafíos a la hora de medir, y tal vez en tanto disciplina no esté tan claramente delimitada como otros ámbitos.

Por ejemplo, ya el concepto de que trabajamos con normas "mínimas" es espinoso cuando se trata de la protección de la infancia. Cuando los niños se ven afectados por un conflicto armado o una catástrofe, ¿cuál es exactamente el "mínimo" que hay que alcanzar? Jamás podremos aceptar que ni siquiera un solo niño sea reclutado por un grupo o fuerza armada o que sea objeto de abuso sexual. Queremos proteger de violaciones tan graves al cien por cien de los niños y niñas. Al mismo tiempo, no queremos que las normas mínimas se diluyan.


¿Qué han conseguido desde que formularon las normas? ¿Cuál ha sido su impacto?

Un año y medio es demasiado poco tiempo para percibir el "impacto" concreto de las normas. En todo caso, ya ha habido reacciones muy positivas de organismos y gobiernos que nos dicen que las normas les son de gran ayuda para la planificación y la coordinación de sus actividades. Tenemos clara evidencia anecdótica de que las normas se están usando cada vez más. Pero todavía no podemos evaluar el impacto concreto que todo esto tiene en los niños y las niñas.

Es más fácil decir lo que hemos logrado. Las normas están a disposición en seis idiomas (en dos casos se trata de traducciones espontáneas). Hemos desarrollado material de comunicación, listas de verificación sobre la integración institucional y directrices para la contextualización.

Ya existen versiones contextualizadas de las normas para Jordania, la República Democrática del Congo y el campo de refugiados Dadaab en Kenya. Y, por supuesto, se han realizado diversos eventos de lanzamiento, presentaciones, capacitaciones y talleres en una serie de países, para distintas audiencias.

Las organizaciones que forman parte del Grupo de trabajo para la protección de la infancia evalúan ellas mismas cómo han aplicado las normas, por ejemplo las han presentado a su personal y las han incluido en herramientas y directrices organizacionales.

También estamos trabajando con grupos de trabajo y subgrupos temáticos regionales y nacionales de protección de la infancia, que son los canales naturales para la aplicación y la utilización de las normas a nivel de países.

Hemos colaborado muy estrechamente con la Red Interagencial para la Educación en Situaciones de Emergencia (INEE, por su sigla en inglés), que ha sido una importante fuente de inspiración para nosotros. INEE elaboró las Normas mínimas para la educación en situaciones de emergencia, una de las normas complementarias del Manual Esfera. Esta colaboración nos permite aprovechar en gran parte sus experiencias y lecciones aprendidas.


¿Qué ventajas ha aportado a su labor el acuerdo de complementariedad con el Proyecto Esfera?

El acuerdo de complementariedad con el Proyecto Esfera tiene un inmenso valor para nosotros.

En los últimos dos años la demanda de capacidad para la protección de la infancia ha aumentado mucho. Sospecho que el hecho de que tengamos normas de protección de la infancia -y el que estas normas sean complementarias del Proyecto Esfera- ha contribuido considerablemente a que hoy otros sectores humanitarios, dirigentes de organismos humanitarios, donantes y medios de comunicación parezcan tener una concepción mucho más clara de la protección de la infancia como sector profesional.

Además, por supuesto, la colaboración nos acarrea muchas ventajas. El Manual Esfera y otras normas complementarias de Esfera nos brindan cooperación y apoyo. Esto nos ha permitido beneficiarnos de su trabajo: no hemos tenido que empezar desde cero.


¿Cuáles son sus planes?

Nuestros planes inmediatos incluyen producir una serie de videos que expliquen qué son las normas de protección de la infancia, para utilizarlos en seminarios de capacitación.

También estamos iniciando un proyecto para facilitar a subgrupos de países de África oriental y Central la elaboración de versiones contextualizadas de las normas, con particular atención a las regiones del Cuerno de África y de los Grandes Lagos.

Un poco más adelante vamos a preparar versiones de las normas para niños y jóvenes. El objetivo es que los niños, las niñas y los jóvenes tengan conciencia de lo que deben hacer los trabajadores humanitarios para protegerlos y de cuál podría ser su propio papel en una situación de emergencia.


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